
Bajo el lema «Tejedoras de memoria. Mujeres frente al olvido», el sindicato ha reunido a más de un centenar de participantes en unas jornadas de formación, reflexión y compromiso feminista centradas en recuperar las voces de las mujeres silenciadas por la historia y trasladar su memoria a las aulas.
USTEA ha celebrado del 22 al 24 de octubre en Cádiz sus XXXIV Encuentros Feministas, una cita consolidada como espacio de formación, convivencia, reflexión colectiva y construcción de pensamiento feminista dentro del sindicato.
En esta edición, desarrollada en el Aulario La Bomba, del Edificio Constitución de 1812 de la Universidad de Cádiz, las jornadas han girado en torno al lema «Tejedoras de memoria. Mujeres frente al olvido», poniendo el foco en la recuperación de la memoria histórica y democrática de las mujeres, sus experiencias de represión, sus resistencias y su contribución a la conquista de derechos y libertades.
Durante tres días, las personas participantes han tenido la oportunidad de escuchar testimonios, conocer investigaciones, compartir experiencias educativas y reflexionar sobre la necesidad de incorporar la perspectiva feminista a la construcción y transmisión de nuestra memoria colectiva.
Recuperar las voces silenciadas de las mujeres
La memoria histórica ha ocupado el lugar central en esta edición de los Encuentros Feministas. Durante décadas, la historia de las mujeres ha permanecido relegada a un segundo plano, invisibilizando sus experiencias, sus aportaciones y su protagonismo en los procesos de transformación social.
La ponencia inaugural, a cargo de Pura Sánchez, investigadora y compañera de USTEA, permitió profundizar en la importancia de recuperar la memoria de las mujeres y analizar los mecanismos de represión y control ejercidos sobre ellas.
A lo largo de las jornadas se abordaron diferentes experiencias vinculadas a la represión franquista, la resistencia de las mujeres, la transmisión de testimonios y la investigación histórica desde una perspectiva de género.
Las distintas mesas de debate y actividades ofrecieron un espacio para reconocer el trabajo de quienes llevan años investigando, documentando y recuperando historias que durante demasiado tiempo permanecieron fuera del relato histórico oficial.
Porque la memoria democrática no puede ser completa mientras las experiencias de las mujeres continúen ausentes de nuestra historia colectiva.
De la memoria histórica a la coeducación
Uno de los principales objetivos de estos encuentros ha sido conectar la investigación histórica y la recuperación de la memoria con la práctica educativa.
Desde el Espacio Feminista de USTEA defendemos que conocer la historia de las mujeres no debe limitarse a incorporar nombres femeninos a los libros de texto, sino que implica revisar cómo enseñamos la historia, analizar las desigualdades que han condicionado la vida de las mujeres y reconocer su papel como protagonistas de los cambios sociales.
En este sentido, las jornadas han incluido un bloque específico dedicado a las buenas prácticas coeducativas sobre memoria histórica, en el que se han compartido experiencias, propuestas didácticas y recursos para trasladar estos conocimientos a los centros educativos.
Estas actividades han puesto de manifiesto que la escuela pública desempeña un papel fundamental en la transmisión de una memoria democrática crítica, inclusiva y comprometida con los derechos humanos y la igualdad.
Educar en memoria también significa enseñar a identificar las injusticias, comprender sus consecuencias y contribuir a que las nuevas generaciones construyan una sociedad más libre, igualitaria y democrática.
Un espacio de encuentro, convivencia y compromiso feminista
Más allá de las ponencias y los espacios formativos, los XXXIV Encuentros Feministas han vuelto a convertirse en un lugar de intercambio de experiencias, construcción de redes y fortalecimiento de los vínculos entre compañeras de distintos territorios de Andalucía.
Las actividades culturales y los espacios de convivencia han permitido compartir reflexiones, emociones y experiencias que refuerzan el carácter colectivo de este proyecto feminista.
Estos encuentros representan también la continuidad de una trayectoria sindical comprometida con la igualdad. USTEA fue pionera en impulsar la formación en igualdad cuando esta todavía no ocupaba el lugar que merece en las instituciones educativas.
Treinta y cuatro ediciones después, el sindicato mantiene vivo ese compromiso, convencido de que la formación feminista, la defensa de la educación pública y la transformación social deben avanzar de la mano.
Seguiremos tejiendo memoria frente al olvido
Desde el Espacio Feminista de USTEA queremos expresar nuestro agradecimiento a todas las ponentes, investigadoras, participantes y personas que han contribuido a hacer posibles estos encuentros.
Su generosidad, sus conocimientos, sus testimonios y su compromiso han permitido construir un espacio colectivo de aprendizaje que trasciende los tres días de celebración.
Nos marchamos de Cádiz con nuevas herramientas para seguir trabajando en nuestras aulas y centros educativos, pero también con la convicción renovada de que recuperar la memoria de las mujeres es una responsabilidad colectiva.
No queremos una historia en la que las mujeres aparezcan como figuras secundarias. Queremos una memoria que reconozca sus luchas, sus resistencias, sus aportaciones y su protagonismo.
Porque recordar también es reparar. Porque educar también es transformar. Y porque frente al silencio y al olvido seguiremos construyendo memoria feminista.
Desde USTEA seguiremos tejiendo memoria, defendiendo la igualdad y trabajando por una educación pública, feminista y comprometida con los derechos humanos.
¡Sin las mujeres no hay memoria democrática!
