Decidir sobre nuestros cuerpos es un derecho
Desde el Espacio Feminista de USTEA, este 28 de septiembre volvemos a alzar la voz para defender el derecho de las mujeres a decidir libremente sobre nuestros cuerpos, nuestra maternidad y nuestros proyectos de vida.
El derecho al aborto forma parte de nuestros derechos sexuales y reproductivos. No puede depender del lugar donde vivamos, de nuestros recursos económicos, de nuestras circunstancias personales ni de las convicciones de quienes deben garantizar la prestación sanitaria.
Porque reconocer un derecho en una ley no es suficiente si después existen obstáculos para ejercerlo.
Defendemos una sanidad pública que garantice la interrupción voluntaria del embarazo dentro del propio sistema público, en condiciones de igualdad, seguridad, proximidad y respeto. Una sanidad en la que ninguna mujer tenga que desplazarse cientos de kilómetros, recurrir obligatoriamente a centros privados o enfrentarse a barreras que dificulten una decisión que le pertenece exclusivamente a ella.
Especialmente preocupante es la situación de las mujeres que viven en el medio rural, donde las desigualdades territoriales y la falta de recursos sanitarios pueden convertirse en una nueva forma de discriminación. Los derechos deben poder ejercerse de la misma manera en un pequeño municipio que en una gran ciudad.
Desde USTEA reivindicamos también el papel imprescindible de la educación pública.
Una educación afectivo-sexual integral, científica, feminista y libre de prejuicios es fundamental para que niñas, niños y jóvenes puedan construir relaciones basadas en el respeto, la igualdad, el consentimiento y la libertad. Frente a quienes pretenden imponer el silencio, la censura o la desinformación en las aulas, defendemos más educación, más conocimiento y más autonomía.
Nos preocupa el avance de discursos que cuestionan derechos conquistados tras décadas de lucha feminista. Derechos que nunca pueden darse definitivamente por garantizados.
La historia nos recuerda que cada conquista de las mujeres ha necesitado organización, movilización y resistencia. Y también nos recuerda que cuando se atacan los derechos sexuales y reproductivos, se está atacando directamente nuestra libertad y nuestra capacidad para decidir sobre nuestras propias vidas.
Por eso, este 28 de septiembre, desde el Espacio Feminista de USTEA reclamamos:
- La garantía efectiva del aborto en la sanidad pública en todo el territorio.
- La eliminación de las desigualdades territoriales que dificultan el acceso a este derecho, especialmente en las zonas rurales.
- Que ninguna mujer sea señalada, juzgada, acosada ni estigmatizada por ejercer sus derechos.
- Una educación afectivo-sexual integral en todas las etapas educativas.
- Información científica, accesible y libre de prejuicios sobre sexualidad, anticoncepción y derechos reproductivos.
- La defensa firme de los derechos sexuales y reproductivos frente a cualquier intento de retroceso.
Defender el derecho al aborto no significa decir a ninguna mujer qué decisión debe tomar.
Significa exactamente lo contrario:
que ninguna otra persona, institución, gobierno o creencia decida por ella.
Porque nuestros cuerpos no necesitan tutela.
Porque la maternidad será deseada o no será.
Porque decidir libremente sobre nuestras vidas es una cuestión de dignidad, igualdad y democracia.
Este 28 de septiembre seguimos defendiendo nuestros derechos.
Ni un paso atrás.

